En Arteaga, esta casa pasiva representa una forma de habitar más consciente. Pensada para aprovechar al máximo los recursos naturales, ofrece un entorno sereno, eficiente y conectado con el paisaje. La arquitectura y el diseño interior se unen para crear espacios que favorecen el bienestar en el día a día.

El mobiliario se integra con naturalidad en cada espacio, acompañando la vida cotidiana sin imponerse. En el estudio, la silla Gura aporta serenidad y equilibrio, convirtiendo el trabajo en casa en una experiencia más amable.

La terraza funciona como una extensión del interior, un espacio abierto donde el diseño también acompaña. La mesa Lottus AL y las sillas Street PP se integran en la zona de estar, pensada para disfrutar del aire libre con comodidad.

En el comedor exterior, la mesa Way y las mismas Street PP crean un ambiente funcional y acogedor, perfecto para compartir comidas, conversaciones o simplemente estar.

En la zona de lectura, la butaca Ekuru transforma el espacio en un rincón acogedor, pensado para desconectar, para estar. Con su diseño sencillo y elegante, convierte cualquier rincón en un espacio que inspira calma.

Es un hogar que invita a estar, a sentir, a vivir con calma. Cada decisión de diseño suma bienestar, creando una experiencia cotidiana más consciente.